miércoles, 27 de abril de 2011

eugenesia.

detesto mi nombre y todo lo que yo pueda significar.

jueves, 21 de abril de 2011

digamos que no hay título.

estoy en una fase terrible de inconformismo básicamente porque debería estar tan conforme ahora que me da miedo. de nuevo corriendo tras mi cola, la gracia es que nunca en mi vida cada vez que he hecho esto me ha resultado, soy una mentira con patas y colita corta, lo único que saco es cansarme.

y es así como levanto las hojas al sol, pretendiendo verlas mejor pero quizás sólo quiera translúcidamente revisar lo pasado, y como que no quiere la cosa me pierdo en patafísicas absurdas sobre lo que soy ahora, cómo llegué a serlo y que no es del todo lo que quería aunque sí lo sea, pero tengo que tener razones para sufrir, siempre.

me enamoré en el camino de lo caprichosa que puedo llegar a ser. lo demás es historia y cahuines.

lunes, 11 de abril de 2011

más apuntes.

hace poco me preguntaron si seguía escribiendo. dije que no, que lo había intentado y nada. nada de qué? nada de nada. no me sale nada. estoy trancada, peor que los traumas es esto de la autocrítica y de estar agazapada en los dobleces de las páginas, dentro de las bastas de las cosas hasta morirme de frío esperando como las garrapatitas algo en lo que basar mi existencia escritora. ya no soy escritora, ahora sólo leo. y leo todo, hasta la vida, con unos ojos que se cansan.

lunes, 10 de enero de 2011

hallazgos en los cuadernos pt. 1

Dónde estaba en aquellos momentos en que estaba contenta, que no los siento como míos, que no los veo como si los hubiera vivido yo, que aunque estén en mi retina los siento como sueños, veo una distancia abismante entre aquello y esto, todo aquello visto, pero no vivido. alegría indigna de hacerla mía en mi sonrisa, mis carcajadas se escuchan difusas e insultantes...

(muchos borrones)

...una alegría azul asfixiada y con hipotermia, pero sin dejar de ser alegría.

jueves, 6 de enero de 2011

scripta manent.

A veces pienso en eso que leí alguna vez, que los que escribimos somos pequeños dioses, pero mucho más crueles. Se cuenta sobre dioses que nos dan la oportunidad de la salvación, que nos dan pistas para salvarnos...pero no ocurre eso con los que escribimos. Los que escribimos condenamos, los personajes nacen para un destino fugaz y repetitivo, crueldad que aumenta cada vez que se lee, el personaje sólo vive para morir, para matar o quedar en suspenso sin más ni más, simplemente porque nosotros así lo hemos querido un personaje está condenado a pasar por las mismas asperezas cada vez que su historia es leída. Somos...lo peor.

Pero he pensando que quizás yo no lo soy tanto, porque yo mato tumores en mis textos, yo mato lo que no me sirve o lo que me sirve demasiado y es como si, al volver a leer la historia, simplemente machacaran aquello que siempre quise machacar. Y es que es cierto, tengo unos deseos que me superan la racionalidad, unos deseos de acabar con todo lo que me haga muy mal y muy bien y sé que no está bien. Por ahora me mantengo de eso, de ser la que se dedica a matar lo propio...sólo puedes matar lo que has creado, dicen por ahí. Y yo lo mato para que viva para siempre en palabras y tengo muchos años más en mi vida para darme cuenta de lo equivocada que estuve.

viernes, 31 de diciembre de 2010

noche de año nuevo.

mirarmealespejohastalaslagrimasespeor.