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sábado, 2 de octubre de 2010

chau.

Como se arranca el hierro de una herida,
su amor de las entrañas me arranqué
aunque sentí al hacerlo que la vida
¡Me arrancaba con él!

Del altar que le alcé en el alma mía,
la voluntad su imagen arrojó
y la luz de la fe que en ella ardía
Ante el ara desierta se apagó.

Aún, para combatir mi firme empeño,
viene a mi mente su visión tenaz...
¡Cuándo podré dormir con ese sueño
En que acaba el soñar!

sábado, 31 de julio de 2010

lo cuático.

Siempre me he preguntado, me he observado en la tarea voluntaria o no de, cada cierto tiempo, borrar todo aquello que me identifique (fotos, escritos, mails, souvenirs, credenciales varias). Me he puesto reflexiva ante un hecho tan típico para mí como lo es perder cosas (porque "se me caen", por algunos formateos de mi pc, por terremotos o "accidentes de personalidad") y la pregunta es: ¿por qué pasa eso? la respuesta...no tengo idea de cuál será, la cosa es que pasa, la cosa es que tengo que andar constantemente haciendo trámites para volver a tener identidad en en el mundo, sacando carné, sacando pase escolar por chorrocienta vez. Mendigando fotos antiguas mías, porque no me queda nada, o me queda muy poco, ya ni recuerdo la cara que tenía antes.

Lo cierto es que a fin de cuentas, siempre he sentido un placer enorme de borrarme, ese dolor extraño y entrañable de un suicidio pequeño donde pretendo eliminar, junto con lo que lo representa, a mi pasado. Lo que me sobrecoge es pensar que aún cuando ese pasado es atesorado por mí, algo de mí está constantemente queriendo borrarlo, como pegando patadas hacia atrás. Tarde o temprano, al dar vuelta la página, saldrá una mano inesperada de mí y arrancará las páginas que hayan pasado y éstas desaparecerán de la faz de la tierra (al menos a mis ojos). Eso me aterra. Lo más terrible...es que me pasa.

La cosa es que sufro de amnesia inducida. Si lo olvido a usted mañana, siéntase en la libertad de recordarme el ayer en el hoy. No le garantizo una memoria inducida, ya que mi olvido es, muchas veces, irreversible. Pero, sin embargo, podríamos charlar un rato y usted podría compadecerse de mí y podría dejarme esa incómoda sensación de que yo a usted lo vi en algún lado, que me suena su nombre, que lo vi, lo , pero dónde, DÓNDE, CÓMO, CUÁNDO Y POR QUÉ.


PD: he de agregar que mi blog es el único que ha sobrevivido tanto a esta manía que menciono.
PD2: y que me aterra la idea de que sea como un cuchillo cocinero a disposición de quien quiera darse el lujo de...

martes, 6 de julio de 2010

the beautiful people pt. 1.

Ibamos en la 413, camino a la casa, muy mojados luego de pasar a pagar mi cuota de la matrícula. La micro estaba fría, empañada, con esa hostilidad típica de los días de lluvia, donde todo se ve especialmente incómodo y uno no halla la hora de llegar a casa. Unas mujeres cantaban temas de la Violeta, con un pandero y la cría que iba junto a la señora que iba en frente de nuestros asientos bailaba extrañamente. Por ahí por Estado (con Alameda) se subió este caballero con su gorrito, sus lentes, su paraguas y su bolsa de Cruz Verde. Se sentó y bufó, entontando una sonrisa que contrastaba con su aspecto de típico amargado: "50 años ya que tocan la misma canción...y la mujer no tiene voz ni pa' cantar el arroz con leche".

Así fue como este caballero nos metió conversa luego de robarnos una sonrisa. Nos habló de música, tango, fútbol, de educación y miles de otras cosas. Al menos yo iba muy metida y emocionada con el señor este, siempre he sentido admiración por la gente que tiene algo interesante que decir, sin creerse mucho el cuento. Este caballero nos dio una clase de chilenidad, nos enseñó como bailar cueca, tango y cumbia. Nos contó cahuines sobre la muerte de la Violeta, enunció la tristeza de que nadie es profeta en su tierra, nos habló de la muerte de Gardel y cómo lo habían reconocido. De lo que se debería hacer en la educación, de la apreciación vana del telespectador de futbol que no ve al jugador sino a la tele, siendo descartado su punto de vista, de lo lamentable que es que ya no existan las matiné ni los vermouth para pololear, de la muerte del tango por el rock and roll y la pelvis de Elvis. Nunca el camino a la casa se me había hecho tan particularmente ameno y entrañable, cualquiera podría haber pensado que ese caballero era nuestro tío, abuelo o papá por la familiaridad con la que nos hablaba con su chaqueta y corbata café, sus sonrisa un poco desdentada y amarillenta y su nariz rosada y graciosa.

Al ver acercarse el paradero en el que debíamos bajarnos me bajó la tristeza. Le pedí si le podía tomar una foto y le pregunté el nombre. Él, por su parte, nos dijo que nos veíamos y que podría ser nuestro padrino (¿de bodas?, ¿de nuestros hijos? no lo sé). Nos despedimos y le di las gracias, aunque hubiese querido algo menos triste.

Hubiera deseado saber más de él, sólo supe que se había casado a los 22, luego quedó viudo y volvió a casarse y ahora lleva 15 años casado, que nació en el '38, que es un excelente crítico y muy ameno para conversar, que me hizo reir un rato, que su sonrisa era bonita, que era medio sordo, que la llevaba el caballero, que ha de vivir por acá, por Maipú y que se llama Daniel.

jueves, 27 de mayo de 2010

Fase final

El sabotaje está completo ahora.

There's no turning back, mi amor. Ahora yo estoy en toda tu identidad aunque no lo quieras ha-ha.

Mi amas vin.

miércoles, 19 de mayo de 2010

buongiorno, principessa.

When I feel the warmth of your very soul I forget I'm cold and crying,
When your lips toch mine and I lose control, I forget I'm old and dying...

Damaged People, DM.

La lluvia indica que ya no queda mucho tiempo por esperar, siento tu olor acercarse, nos separan cuadras y cuadras, siento tu olor, tu calor, desesperadamente me tiendo en la alfombra. Buscando alguna entretención que aligere el peso de los segundos, mis manos descienden por mi cuerpo, me pierdo por un leve instante de la yo que te espera, que siente la lluvia caer y se desespera por tenerte. A medida que te acercas, que las cuadras que nos separan disminuyen, que tu olor se siente más intensamente, mi ansiedad, rapidez y brusquedad en mis movimientos aumentan, ya casi puedo percibir tu calor tan cerca que me quema. Suena la puerta, me buscas y me encuentras, puedo percibir una sonrisa deliciosa en tus labios. Mis ojos cansados y felices te miran. Me levantas bruscamente, te susurro un "te necesito" entrecortado, me llevas fuera, dejas que la lluvia moje nuestros cuerpos (sin enfriarlos jamás). Con una rabia y fuerza extraordinarias quitas todo lo que me cubre, como un niño al recibir un regalo esperado, me desnudas, rompes mi ropa, mi rústico envoltorio de regalo, escucho tu ropa rasgarse, la lluvia es torrencial, la noche nos cubre amablemente.

Te miro violentarme, me miras fijamente y por primera vez tu mano se acerca a mi cara, me acaricias y quitas suavemente mis anteojos, los dejas caer. En silencio, siempre en silencio, me dices todas las cosas que necesito saber, mis preguntas, dudas y tristezas poro a poro se desvanecen en tu piel. Tus movimientos firmes, decididos y fuertes me tienen absorta, pensé que no vendrías, pensé que habías olvidado la lluvia de hoy.

Me tomas, me giras, me posees. Tu torso desnudo que adivino, las gotas de lluvia mezcladas con tu sudor que siento caer en mi espalda, estoy fuera de mí, jadeo, gimo, grito. Los colores cambian, hacen figuras extrañas en mis párpados. Al abrir mis ojos veo tu figura, iluminada preciosamente por la luna, brillante por las gotas de lluvia, tus mejillas sonrojadas. Reconozco entre culpable y orgullosa un chispazo de aquella inocencia con la que te conocí, la cual no demoré en arrebatar en vaivenes. Vuelves a sonreír, esta vez tímidamente.

Me tiendo en el pasto, suspiro mientras te miro, veo cómo el calor de nuestros cuerpos se evapora. Me acerco a tu boca, la beso, vuelvo a perder la noción del tiempo entre la saliva cálida, las lenguas que se embisten, vuelvo a sentir aquella presión de tus caderas, como si quisieran unirse a las mías golpeándolas cada vez más fuerte. Me aferro a tu espalda, escucho tus suspiros, los relámpagos adornan ya barrocamente la escena de éxtasis de lluvia, carne y fuego entre nosotros, en aquel pequeño espacio entre mi ingle y tu cadera que conforma el infierno más placentero al que podemos aspirar en este mundo. Sometida a ti, entregada a ti, cuando te siento dentro y fuera de mí, cada vez más adormecida, más sin aliento, sintiendo aquel dolor que adoro en mi interior, tu sexo rasgandome, llevándome a la inconsciencia, aquel dolor que quema y aturde mis sentidos, que me llena de placer cansado e inconmensurable, agitado, de respiración y latidos rápidos.

Caemos al pasto, ya sin aire. Tomas mi mano, me acerco a tu pecho. Siento tu latir, la lluvia, mi cuerpo entumecido, mi interior aún ardiendo. Beso tus mejillas, tu frente, acaricio tu pecho, deslizo suavemente mi lengua sobre ti, mis dedos suben y bajan, el rito culmina en una sístole y diástole que poco a poco se tranquiliza bajo una leve llovizna...

Despierto junto a una estufa encendida, una taza de té y tostadas en una bandeja en frente mío junto con una sonrisa cómplice de quien la sostiene. Mi cabello aún está mojado, me incorporo lentamente, me duele todo el cuerpo y una sonrisa inadvertida se me escapa. Aquella sonrisa cómplice se acerca, sus dedos acarician mi chasquilla, siento besos suyos en todo mi rostro y luego me mira por un rato prolongado. Cuando nota que por fin he despertado del todo, escucho por primera vez en mucho tiempo su voz: "Buongiorno, principessa". Me rio. "Buenos días, príncipe. Con dos de azúcar, porfavor".

jueves, 25 de marzo de 2010

tralalá.

Quiero cortarme el pelo, dejar de tener tanto sueño, siempre tengo mucho sueño, tengo que dejar de desagradarme tanto, tengo que quererme para poder querer, dicen. Estoy tratando de absorber un par de idiomas...estoy en guerra con latín. Quiero que pase UN-SOLO-DIA y que no tenga que preguntarme porqué mierda estoy haciendo tal cosa, dejar de sorprenderme revisando las fotos de alguien que no me interesa en lo absoluto en facebook (suelen ser ex-compañeras o compañer@s actuales o amig@s de mis amig@s que en realidad no tengo idea de cómo llegué al album y ahí estoy, haciendo click para ver todas las fotos hasta cuando me doy cuenta y me digo "¿no crees que tienes DEMASIADA información innecesaria en tu mente?").

Recuerdo cosas tan absurdas que podrían ser reemplazadas por cosas útiles. Cada día mi cerebro se llena más con basura, podría haber alguna cosa que me sirviera para las pruebas de lingüística en vez de eso, podría poder almacenar datos útiles de la misma forma en que recuerdo alguna que otra frase de algún famoso o famosa que por error del destino, apareció ahí cuando me fui a sentar en la mesa a comer y mis sentidos apuntaron a él o ella. Qué me importa Carla Jara, Arenita, Nelson Mauri. Qué me importa lo que digan, podrían ponerse a hablar de Aristóteles y arreglarme la deuda con Intro. En vez de que Fulano se ponga a hablar de los afanes excéntricos de Michael Jackson...podrían hablar de los ideales de Saussure. Sería tan feliz, si mi cerebro fuera realmente inteligente y seleccionara bien las cosas que decide guardar...

Bueno, en fin, lueguito me cortaré el pelo. Aunque ya a estas alturas sea como cortarme una mano entera.

miércoles, 3 de marzo de 2010

barquito de servilleta.



...bien sencillo.

sábado, 27 de febrero de 2010

así de simple, terremoto.

uno se da risa, al fin y al cabo. pensando un montón de hueás tontas, llenándose de problemas por cosas tan absurdas y el mundo va y le lanza a la cara esto que es lo-horrible-en-sí diciéndote "toma, preocúpate con ganas".

sentir a ojos cerrados cómo se cae todo, sentirlo en serio, sentir los vidrios caer a tus pies. pensar "porfavor, que se detenga esto", pero esta vez en la realidad, no en la mente, sentir ese pánico, en vivo y en directo, muriendo por saber dónde están todos, cómo están todos. el pecho y respiración agitadas, tratando de pensar ordenadamente para no dejar más la cagada.

hueón, no puedo evitar llorar viendo la tele. no puedo evitar preocuparme, no puedo evitar nada, ni la disminución extraordinaria del rencor. estoy en una suerte de corazón abierto al mundo, me desespero por no saber nada, nada de aquel todo que aparece en la tele, en la radio y no-es-suficiente, vivo una bulimia de información. ojalá estén todos bien.

lunes, 22 de febrero de 2010

salvedad número uno.

ante la gran cantidad de cosas olvidables, vergonzosas, omitibles, ocultables, en fin; censurables en mi vida, he decidido cubrirla de puntos suspensivos. es una medida importante, es necesario aliviar algunas cosas, recubrirlas para salvarlas del ácido del recuerdo, evitar que se desgasten de tanto manosearlas, salvarlas de la vulgaridad del repaso cotidiano y profano personal e incluso corporal, relegandolas a un espacio lejano y olvidado, pero (difícilmente, pero lo más parecido a lo) puro. entonces llega a mí, disfrazado elegantemente como un punto suspensivo la solución que me permite salvarme de cometer tan horrible crímen contra mi...

domingo, 21 de febrero de 2010

más de esta lesera.

a veces siento que estoy a punto de asfixiarme ante la invasión tóxica mental. entonces me dan unas ganas terribles de no sé, de hacer algo y he llegado a meterme bajo la cama para seguir en la desidia que elegí (y es lo más bacán que he elegido, hasta el momento, es lo mejor que pude haber hecho). últimamente canto menos o mucho más. no quiero volver a la universidad, hay algo en ella que me aterra horriblemente, pero se acerca y se acerca. y es tan penca que en estos momentos mi gato sea sólo una foto, con ninguna pinta de ser de verdad. un gato lo solucionaría todo, estoy segura.

me siento un poco cohibida ante los ribetes que mi personalidad ha ido mostrándome por estos días, me sorprende, pero está muy lejos de descomponerme. creo que ya aprendí a no pescarme, creo que ya aprendí a hacerme la ansiada arcadia en la que me encerraré luego, es posible que mi persona ya no sea un impedimento para mí y que haya aprendido a controlarme...quizás.

ayer, con don aerolíneo. qué bonito rato. me considero afortunada, a fin de cuentas. tengo dos cosas bonitas que agradecerle a la vida. ojalá no me dejen ni me las quiten, porque no soy de las que pelean (not anymore) y ya no sé cuánto desahucio más pueda soportar. me alimento de la levedad por estos días, me hace feliz lo efímero de las sonrisas, me alegra la posibilidad y me asombra lo ciega que voy quedando.

sábado, 13 de febrero de 2010

vacaciones yay.

y entonces estaba dentro de eso que se llama vacacionar. con un montón de entes desconocidos, tomando bien fuerte de la mano al edgar, que era lo único cercano, ligeramente conocido, para cuando me diera por mandar a todos ellos al carajo y el edgar que yo era una atadosa, quizás no era esa la palabra, me dijo, sí, lo soy, lo soy hasta decir basta. amo serlo y, a fin de cuentas, sé que soy lo más odioso que hay a 5 kilómetros a la redonda, y por eso no lo amo menos por decirme lo mala que soy, lo reconozco. y no por eso lo amo menos, ni me siento menos, menos ya no puedo ser.

"y su apellido, m'hijita?"...reyes, reyes es mi apellido. reyes cuánto?...gonzález. okey, no era perez, pero tampoco era ninguno de esos apellidos compuestos, ni bopp. esa cosa de tener apellidos poco comunes les da como la chance de creerse importantes, siendo que nunca nadie con ese apellido hizo nada importante. reyes gonzález, génesis. no tengo plata ni en el nombre, no estudio para ganar plata, no-medicina, no-ingeniería, ni siquiera derecho, por último, niña por dios? no, nada, nada de eso, estudio letras. "y qué hacen esos?" leen, señora, leen.
el tedio de luchar con los apellidos, la plata y la moral exacerbada casi me hace drenar mi cerebro por las orejas, siempre callada, esa niña, tan rara que salió tu polola, el pololeo y la universidad no-congenian, menos con ella, que es tan mañosa, terca, RARA.

soy rara porque no converso, porque no digo que las amo y las descuero como ellas hacen con todos. porque simplemente digo que sí, que sí a todo, y no puedo evitar que la rabia se me salga por los ojos, "sí, yo lo hago porque soy mujer" y sonrío con los ojos llenos de ironía. lo hago por amor, oye, aguanto todo eso y mucho más, por un segundo de tu cuerpo, doy el mundo y me doblego como siempre, siempre me doblego por algo, pobre, inútil, sumisa...pero no tan tonta. "sí, lo hago por él, porque él prefiere que sea así, porque yo prefiero esto a perderlo por tantos días". y para que se den cuenta de que hay otra falda, a la cual prefiere. penosas cosas, la verdad, pero este es como mi diario, poh.

compramos anillos, me salió otro anillo en una sorpresa, de cien pesos, cómo te quedó esa, tiene una mariposa. me llené de danky, comí pescado a más no poder y hasta aprendí a ronronear. vi a un tipo pescar un pescado (valga la redundancia, pudo haber pescado un bototo y hubiera sido mucho más bacán , la verdad), rabié por comer lechuga, me persiguió un tipo con pinta de hannibal lecter, se me quemaron las piernas y usé traje de baño oficialmente (conducta netamente olvidada), usé una olla blanca con verduras dibujadas de sombrero, extrañé a mi familia, gané ochocientos pesos jugando lota, terminé de leer mis libros pendientes (agustina qué onda, tan loquita la galla, tan cercana a mí, pero ni tanto, maldita sea). quise escribir un montón de veces, pero me afectó tanto la cosa que no ando trayendo ya ni un cuaderno ni un lápiz, estuve a punto de pegarme el pique monumental a buscar un cuaderno que aguante mis ocurrencias vacuas pero me la ganó el quedarme ronroneando en la cama, leyendo alguna cosa, pensando alguna cosa, planeando alguna cosa malévola para el mundo entero. estoy algo así como...sacando palabras de no sé dónde, caudalosamente, me da miedo. me da miedo tener esta ansia tan absurda por escribir, estar pensando a veces en qué escribir me arruina el día, me llena la mente de párrafos interminables, me cansa horriblemente.

el punto es que finalmente vino el viviir asi es moriir de amoor en el auto, coreado por todos (los con y sin apellido bacán), el marcantoni y el desenfado del desquite gritón a todo chancho en la carretera, y hasta un dueto karaokistico. parecíamos la parte más falsa de una película, pero era real, loco, lo era. y eso soluciona el atado, hola santiago, volví. llena de palabras sin sentido alguno, podría llenar muchas más cosas de palabras, sacos enteros, lo juro.

sábado, 30 de enero de 2010

luna lunera cascabelera.

es re-cuático tratar de ser feliz viviendo bajo esa luna tan imponente como esta noche. pero gracias a ¿dios? tengo un techo que me protege de la crisis y mucho, mucho sueño. el cansancio siempre es un buen salvavidas, independiente de lo que lo acompañe.

martes, 26 de enero de 2010

cambiando de piel, fase sin número.

se me echaron a perder los audífonos y escucho la mitad de la música y me aburro la mitad. mi celular relativamente nuevo tiene relativamente plata y me siento relativamente poderosa con la capacidad de pinchar o de decir "oye, llámame" o "qué, si, no, ya, bueno, chau". tengo pieza nueva con un color bieeen relativamente "sobrio" (entre unas comillas bieeeen grandes). me creo seria con una pieza que parece casa de muñecas.

pero bueno, al fin tengo una pieza con techo blanco y alfombra. no tengo ropero y creo que un dia de estos de ese montón de ropa saldrá el monito del video de "quiero ver" y me va a estar mirando cuando despierte, algo así. imagino que de el montón de libros irá a salir algo parecido pero un poco menos abrazable, quizás un esperpento amargado de tantas palabras, reflexivo, que vivirá en el rincón más oscuro de mi pieza y gruñirá todo el tiempo y se quejará lastimeramente cuando me den ganas de sacar algo de ahí, pero se alegrará secretamente, aunque no sea un secreto para nadie que ese montón de hojas sólo tiene como finalidad "feliz" el acacharle a alguien (que simplemente cumpla el requisito de no ser su misma mismedad) el montón de atados que lleva en sí.

tengo el pelo rojo, de todos los rojos. un vestido, una guerra de bombitas de agua pendiente con el mundo, una agenda, un par de cosas que ir a hacer bajo el sol y un perrito de madera que guarda mis lápices que me mira atentamente.

cambio y fuera.

lunes, 11 de enero de 2010

adaptable.

Sólo el sonido de los pasos sobre el asfalto mojado le daba una melodía más coherente a la procesión dadá que tenía lugar en todo mi vericuetado interior, donde lo racional podía ser un árbol o un gato mojado parlante que me dijera a lo John Lennon, simplemente, “let it be”.

domingo, 10 de enero de 2010

misantropía y qué tanto.

ahora que lo pienso (y veo), después de años y años de bloggerío, lo único que se mantiene es la irrelevancia de los comentarios. si alguna vez existieron, estuvieron re-fondeados y ahora no habrá ni eso. me niego a abrir de esa forma este pequeñito espacio interior público que se mira, pero no se toca.

me niego nomás pos. porque me importa, sinceramente, callampa lo que me tenga que decir la gente. así, bien finamente, me importa caca. siempre he preferido que la gente se quede piola (detesto la bulla, los gritos, soy capaz de estallar encontrándome dentro de un tumulto ruidoso) y esta es mi forma de demostrarlo.

es mi humilde manera de ponerle un sopapo en la boca a todo aquel que quiera decir algo (obviamente, tampoco soy tan sorda ni tan hueona, la gente que me importa puede decirme cosas, si me las quiere decir. hay espacios que les entrego a todos ellos para esa instancia. los excluidos son obviamente los que no cuentan con mi apoyo atencional y no están invitados a la fiesta de mi sinápsis bacanísticamente leve y quedan relegados al oscuro y amplio espacio de mi completo y maleducado veto presencial, visual, lector, auditor, etc.)

y es que en serio, si hay algo bakán que me ha enseñado la vida, es a no pescar.

hueón, el mundo está lleno de gente que quiere cagarselo a uno y hubo un tiempo en que me envenenaba el cueeerpo, loco, me lo envenenaba con la sangre y todo y me calentaba la cabeza cuestionándome qué cresta le hice al mundo. pero no sé, uno hace cosas malas que te pegan el karma como si uno se estuviera tragando el oxigeno, es inevitable. y si el oxigeno te hace envejecer, pero te permite vivir, algo parecido me pasa con la cosa karmática de no ser un pan de dios exactamente.

entonces uno tiene que andar lidiando con eso que supuestamente es vivir en sociedad. yo me paso por donde quiero todo eso, mi círculo de amigos es casi un pentágono, no tiene muchas direcciones, sabih, no es infinito como el círculo. y con eso me basta, no me importa nadie más que exista en el mundo aparte de ese pentágono y el edgar y mi nucleo familiar (con mucha suerte).

y qué tanto, no le hago daño a nadie con esto si respetan mis ideas hurañas de la vida y las reconocen como válidas (sino, hay problemas y esos problemas se transforman en una automático barco pirata), todos saben lo jodida que soy con esto de los "lazos", me cuesta mucho creerle a alguien, y mucho más quererlo. soy cerrada, antisocial y lo que quieran. nadie me quiere, todos me odian y yo soy rebelde porque el mundo me hizo así.

los odio a todos, sépanlo.