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domingo, 3 de septiembre de 2017

"indulgere genio".

"Que Genius tiene que ver con el generar es por otra parte evidente en el hecho de que el objeto por excelencia "genial", para los latinos, era el lecho: genialis leetus, porque en él se realiza el acto de la generación. Y consagrado a Genius era el día del nacimiento, al que por esto mismo denominamos todavía genesíaco. (...)

Se llama mi Genius, porque me ha engendrado (Genius meus nominatur, quia me genuit)." Pero eso no basta. Genius no era solamente la personificación de la energía sexual. Ciertamente cada ser humano varón tenía su propio Genius y cada mujer tenía su Juno, ambos manifestaciones de la fecundidad que genera y perpetúa la vida. Pero, como es evidente en el término ingenium, que designa la suma de las cualidades físicas y morales innatas en aquel que comienza a ser, Genius era de alguna manera la divinización de la persona, el principio que rige y expresa toda su existencia. Por esto a Genius era consagrada la frente, no el pubis; y el gesto de llevarnos la mano a la frente, que hacemos casi sin darnos cuenta en los momentos de desconcierto, cuando nos parece casi que nos hemos olvidado de nosotros mismos, recuerda el gesto ritual del culto de Genius (unde venerantes deum tangimusfontem). y dado que este dios es, en cierto sentido, el más íntimo y propio, es necesario aplacarlo y mantenerlo propicio en todos los aspectos y en todos los momentos de la vida. Hay una locución latina que expresa maravillosamente la secreta relación que cada uno debe saber entablar con su propio Genius: indulgere Genio. A Genius es preciso condescender y abandonarse, a Genius debemos conceder todo aquello Genius que nos pide, porque su exigencia es nuestra exigencia, su felicidad es nuestra felicidad. Aun si sus -¡nuestras!- exigencias puedan parecer poco razonables y caprichosas, es bueno aceptarlas sin discutir.

(...) Genium suum defraudare, defraudar al propio genio, significa en latín entristecerse la vida, embrollarse a uno mismo. Y genialis, genial, es la vida que aleja la mirada de la muerte y responde sin dudar a la incitación del genio que la ha generado."

y nada, arrojada a mi propia fuerza centrípeta y centrífuga otra vez.
ya recordé por qué no me dolió las otras veces.

martes, 3 de mayo de 2016

convicciones.

pensar que alguien muere y se transforma "en un ángel que te cuida desde el cielo" es una estupidez del porte de un buque.


extraño que me escriban apasionadamente. 
no extraño las enfermedades mentales, no extraño los malos ratos, no extraño las amenazas.
no se tienen primaveras, otoños, veranos o inviernos según cuánto se ha vivido.
se tienen oportunidades para apreciar la vida y la muerte, para aprender a aceptarlo.

hace unos años acepté mi vida, me tomó unos...24 años?
dos años después, estoy empezando a cachar que tengo que bancarme la comprensión de lo "opuesto".

mira, la hueá.

no, es absurdo pensar que nos está mirando y que puedo reivindicarme en el dolor que pueda ver cuando estoy comenzando mi día, despierto y lloro porque ya no está. 

no es un ángel, es alguien que estuvo y que ya no está. 

me apesta la parte de la otredad que es otredad, que no tiene nada que ver conmigo, que no puedo absorber.
me apesta abundar en borrones que opino estarían regios en el resto. 


me apesta querer controlarlo todo, no estar en casi ningún lugar.

jueves, 3 de marzo de 2016

never over.

no encuentro ni conozco las palabras que me permitan explicar cómo me derrumbo más allá de los caminos que he construido para ti, cómo cualquier cosa en todo lo que implica una vida: una imagen, una palabra, una coincidencia, lo que sea me quitan de cuajo el entusiasmo que profeso y del que me convenzo para seguir.

no entiendo lo testarudo que es mi temor, ni siquiera sé si se trata de temor, ni siquiera tiene la decencia de venir y presentarse como lo que me mantiene encerrada en mis nervios, la jaula de hormonas y náuseas que no tiene nombre, que me patean de vez en cuando (sin querer, sin querer, sin querer). 


va más allá, es más fuerte que yo. llevo 26 años y algo dimensionando la fuerza que puedo tener y no tiene nada que ver con esto. me desmorono más allá, siempre más allá. caen pedazos, cruje la piel y no logro cerrar los ojos ni los puños. las uñas rotas se entierran, tengo mucho miedo de dejar caer las lágrimas, que nadie me vea así, que nadie me vea así. 

nadie me va a ver así.


es el pánico de sentirme mal sin poder echarle la culpa a nadie ni a nada más que a mí misma. la forma más simple de llegar a un fin es la linea recta, pero sólo se puede ir hacia adelante o hacia atrás. detenerse. parar. ¿alguien tendría que asumir la culpa por algo que no es directamente un daño? 


¿con el tiempo esto no será este un motivo para dar las gracias?
por el momento no. por el momento no existe un nombre ni una palabra que me atreva a pronunciar. 


otro cliché: el remedio y el veneno son lo mismo, distan dosis (lo repito).



domingo, 21 de febrero de 2016

pantallazo azul.

tristeza, angustia y dolor
se levantan en las orillas de mi corazón,
de mi mente
se erigen, invencibles
creando abismos.
entrelazan sus manos etéreas
y ahora son una hermandad enferma
me conjuran soledad
con la excusa de protección
"ten cuidado".

en cierto momento de la caída libre
dejo de sentir la mezcla
me siento segura, supongo
no fue tan en vano el nudo en la guata
ahora que vuelve, pero en mi garganta
nadie se merece este martirio. 

"no debiese culpar 
ni hacer responsable a nadie
de los saltos que se toma mi inconsciente" 
me repito, incesante
"no lo hago", me respondo
la situación apremia: 
la manzana pudre el cajón.
- no porque quiera, es porque 
están todas ahí.

y por más que uno les diga
"cuidado, me pudro, háganse a un lado"
mejor no les dice, quedarse solo es peor,
es peor que hacerse cargo de cagarlas
un rato, dos ratos o tres.
 "era obvio que me estaba pudriendo"
dice uno después, se excusa
sabe que no es suficiente
(pero, al menos, no te pudriste solo.)

entonces, tristeza/dolor/angustia
recuérdenme esa vez que nacieron
asegúrenme que fue a partir de la herida
tengan la decencia de decirme que fue merecido
que no fue sólo el miedo a lo que se sabe
dirijan sus ojos llenos de vacío a los míos
y digan, con voz clara
que mi desconfianza no sobra del todo.

aclaren el enredo, digan dónde empezó
debería ir atrás, extirpar la pulpa
hacer explotar edificaciones,
estructuras en mi cabeza
que dejaron de funcionar:
nacer de nuevo
sin ustedes en el viciado centro
trepanarlas de mi yo a prueba de fallos.

quién sabe, en una de esas
luego de que la sangre corra,  
logro lo que las cuatro siempre quisimos
y nos dejamos de huevear un rato.

martes, 23 de agosto de 2011

Dejé de escribir tanto acá porque dejé de creer que un blog cambie las cosas. Le perdí, con toda razón, la fe (y con la razón y la fe de mi lado pesimista no hay nada que hacer).

Los días que he vivido, los motivos de mis síncopes no los voy a gritar acá, a los vientos que vayan quedando. Esta hueá no sirve y no voy a mezclar lo útil, lo lleno de vida con esta hueá tan necrósica. Ni ahí con tener un diario, ni ahí con darle cuenta a nadie de lo que ha sido de mi vida. Ni ahí con pretender que lo que puedo decir aquí pueda interesarle a alguien. Este lugar está podrido, el hedor sofoca mis alegrías y no es digno que me desnude, voy a quedar con tonos verdosos, la humedad se va a comer lo que quede. Ni ahí con pretender cualquier cosa aquí, desprecio mis pieles antiguas. Ni ahí con rendirle cuentas a mis pieles antiguas, dejen de embargarme en letras, no voy a venir a anotar mis posesiones para que ustedes, perras de mierda, me las quiten.

No tengo ganas de venir acá por ningún motivo. Hoy me siento más mía que nunca.

martes, 13 de abril de 2010

los resultados de leer cosas del Gredos.

La situación es complicada, el Futuro apronta el filo de la guadaña al cuello sufriente. El pago será dado, por la acción hecha, por la no hecha, por lo que se quiso hacer. El segundero mueve al minutero, y así se va ampliando el abismo en el que un alma deshauciada se suspende...pide piedad, clama paz, un plazo, promete e incluso jura no volverlo a hacer, se retuerce...

De pronto, el silencio. Se abre la nube tenebrosa de la incertidumbre y una luz cegadora hiere los ojos cansados del penitente. Un silencio espeluznante entra por sus oídos...el día ha llegado. Lo sabe y se resigna, baja la vista y sintiendo aún dolor bajo sus párpados, lentamente se incorpora y se da cuenta de que ya casi no distingue cosa alguna. Pero qué importa, tampoco desea ver lo que sucederá... una lágrima rueda por su mejilla, pero , como en una realidad ajena, aún sonríe.

Piensa: "puta, debí haber leído los putos libros cuando pude...o al menos estar leyendo ahora y dejar de imaginarme hueás tragico-épicas".

Sí...mañana tengo prueba. Sí...no he leído nada. Si no le da color una a su vida, no hay quién se la dé, atado mío si me creo una neo-Hércules o un neo-Aquiles o algún neoalgo en mi realidad paralela metafórica de cuyas figuras, valentía, romanticismo y absurdo se sustenta mi-presen-te. Cosa mía. Mía, mía. Ah, y no tengo lentes. Se murieron.

viernes, 9 de abril de 2010

revuelta cronista crónica.

Basándome en una pretensión oblicua, un detalle nimio, un basta, un hasta cuando, he pensando en presentar mi denuncia a mi autocompasión. No es una cosa de que ahora me sienta mejor persona, tengo en cuenta antecedentes, datos, cartas y falsedades, tengo en cuenta un montón de embustes, de caídas de pelo, de disturbios vomitivos, de recuerdos que me atoran y no es por eso que pienso en renunciar, no exactamente eso, quizás sea algo más colateral, todo eso radica en mi tedio, mi tedio en lo absurdo, lo absurdo en la risa, la risa en el cansancio, el cansancio al sueño, el sueño a las pesadillas, las pesadillas (que en verdad son sueños malversados) al puteo y el puteo a la renuncia a todo eso. No es porque pienso que merezco mayores cosas, quizás no mejores, pero mayores, quizás lo de mártir ya me tiene bastante desgastada...

Podría decir "hoy, desde hoy, decido ser feliz", pero al carajo, no es una cosa de propulsión de ganas, no se compone de sólo ganas propias, no es una cosa de que yo vea y sienta. Tengo un montón de piedritas en el zapato y no me las quitaré hasta que por fin me convenza de que no es una buena idea que mis zapatos tengan fisuras para que entren las piedritas, tengo que dejar las fisuras, pero CÓMO, cómo no tener fisuras en todo el cuerpo, en mi ropa, en mis zapatitos rotos, si soy azotada por todos los terremotos habidos y por haber!?

No me agrada ser una yo dentro de una cáscara hermética esperando que de esa forma el daño cese. No me agrada tener que andar escudada en una personalidad acerba, que respinga antes las posibilidades de sociabilizar con los pasados, que se pone a escuchar tango y se cubre de telas de colores oscuros, hasta quedarse bien abrigadita, bien tullida, bien sin ganas de volver a salir de ahí. No me gustan las cáscaras, no me gusta estar encerrada porque el dolor de cuando se rompe lo que me cubre es magno. No me gusta, debi haberme quedado dentro de mi mamá, no debí haber nacido jamás. Estaba bien, estaba viva, no habia tenido enfermedades, no había amado jamás, no me habían mentido, no había tenido que mentir, no había sufrido ninguna estupidez que acarrea el simple puto hecho de tener un rut, un nombre y un apellido, un lugar en esta tierra, una cama, un estúpida disfunción de cariño, una necesidad hueona de tener a alguien a quien dedicarle mi mundo, alguien que se convirtiera en mi mundo, un mundo portátil, un mundo para mí sola, nunca tuve que sufrir el deber de mantener el interés, de dármelas de pavo real, de puta, de simpática, de "única", de "viable", incluso, de una poeta sufrida (supongo que es una fase de casi todo el mundo), nunca tuve el mayor interés en gustarle a alguien. Era un feto, a lo máximo pateaba y cuando pateaba, me celebraban. Ahora pateo y no es la gran cosa.

No me agrado, no me gusta mi pelo, mis dientes, mi voz. Mi pasado, uñas rotas y dientes molidos, el patetismo de mis días sin brújula, lo perdida que estuve, lo estúpida que fui. Maldito el día en que decidí enamorarme, maldito el día en que alguien decidió que esa "ella" sería yo. Maldito el día en que pasé a llamarme ella, y el Moriak no tiene idea de cuánto lo puteo. Me arriesgo a demanda, pero él tuvo la culpa, por él fui ella, me dio las picas, cual arma guerrera y luego me dio media vuelta y me tiró al abismo. Tenía picas, un corazón destrozado y ya era "ella". Lo demás...es historia.

Lo que pasa es que debí quedarme en la felicidad de los power rangers, de los abrazos a mi mamá, de lo rico que era hacerme casas bajo la tabla de planchar cuando mi mamá planchaba, debí haberme cortado las tetas apenas fueron incipientes (lo siguen siendo, pero me definen como mujer y las odio), haberme suplido otras partes, tener habilidad urinaria solamente. Debí no haber nacido, debí no haber nacido. Debí darme cuenta, haberme dicho "Génesis, no hagas esto y esto otro o terminarás escribiendo una entrada en tu blog puteando tu existencia". No debí pensar jamás que un """hombre""" era la solución a mis problemas, qué cresta, no hay nada en un hombre que me simplifique las cosas. Lo que existe no puede dármelo, la solución sería que me cediera el falo, que fuera una cosa de plug and play, señor hombre, ¿me da la posibilidad de ser un conchadesumadre decerebrado como usted?, ¿me cede la posibilidad de simplificar mi vida? Yo le doy mi vagina, se la cedo felizmente y bienvenido al mundo hysteric, bienvenido a dar hijos, al miedo al embarazo, bienvenido a la posibilidad de ser puta por nimiedades, a la decencia obligada, al deber ser, a lo dispar, a la resignación callada, a la injusticia en fin.

Actualmente, la verdad, no soy infeliz. De hecho, tengo chocolate y un poco de gente que se preocupa por mí. Alguien que dice amarme, alguien que dice odiarme, y muuucha gente a la que le doy lo mismo. ¿Hay algo más pleno que eso? creo que es lo que más puede uno esperar de la vida. Sin embargo, guardo mis ánimos de troll aún, guardo un poco de mi cronista adolescente por ahí dentro, esperando el momento adecuado para proliferar en puteos. Extraño mis entradas con título improperioso a veces. Pero debo darle crédito a mi "madurez" de estos últimos tres años. Debo pretender que aprendí cosas y que el desangramiento verbal no es la solución (no-lo-es...esto que estoy haciendo ahora no-es-la-solución). Pero bueh', no puedo buscar a la inconformidad y estrangularla, podría buscar sinónimos en la gente, hay posibilidades de encontrar gente a la que pueda gritarle que me de la posibilidad de ingerir un poco mas de oxígeno feliz, hay mucha gente a la que le pediría simplemente el suicidio. Pero no, termino en un "me da lo mismo" y la cosa continúa, mi mundo no se detiene por lo disconforme que estoy a veces, porque a veces sienta que he pagado más de la cuenta, de que dí todo el cambio que tenía y nunca me dieron ni el vuelto ni las gracias. A lo más, creo darme cuenta, de que compre alguna cosa podrida que confiadamente comí...y vomité. Pero el malestar sigue ahí, por ahí, por ahí, unas ganas de ir al SERNAC de personas y decir "esta persona casi me mata" y tomar cartas en el asunto...pero como siempre, todo termina en una ebullición de palabras sin dirección, conmemorado acá. Por eso y por muchas otras cosas, brindo ante mi ira, le doy las gracias por acompasarme los días y las acciones sin-sentido, por darme el motivo exacto para decir "ya basta, no merezco mucho, pero no merezco esto".

Edgar, si lees esto, no pienses que es por ti ni por algo actual. Es el humo del cigarrillo que me hace llorar (?). Fuera de hueveo, no es nada actualmente personal. Es lo que llamo...un "aseo al refrigerador", uno termina dándose cuenta de que hay cosas podridas inesperadas, que se perdieron hace un tiempo y que siempre estuvieron ahí, descompuestas, feas feas e ignoradas, y uno las ve y quizás da pena, a veces rabia, a veces asco, a veces nada...aún no sé bien cuál es mi impresión de los hallazgos de hoy.

jueves, 25 de marzo de 2010

tralalá.

Quiero cortarme el pelo, dejar de tener tanto sueño, siempre tengo mucho sueño, tengo que dejar de desagradarme tanto, tengo que quererme para poder querer, dicen. Estoy tratando de absorber un par de idiomas...estoy en guerra con latín. Quiero que pase UN-SOLO-DIA y que no tenga que preguntarme porqué mierda estoy haciendo tal cosa, dejar de sorprenderme revisando las fotos de alguien que no me interesa en lo absoluto en facebook (suelen ser ex-compañeras o compañer@s actuales o amig@s de mis amig@s que en realidad no tengo idea de cómo llegué al album y ahí estoy, haciendo click para ver todas las fotos hasta cuando me doy cuenta y me digo "¿no crees que tienes DEMASIADA información innecesaria en tu mente?").

Recuerdo cosas tan absurdas que podrían ser reemplazadas por cosas útiles. Cada día mi cerebro se llena más con basura, podría haber alguna cosa que me sirviera para las pruebas de lingüística en vez de eso, podría poder almacenar datos útiles de la misma forma en que recuerdo alguna que otra frase de algún famoso o famosa que por error del destino, apareció ahí cuando me fui a sentar en la mesa a comer y mis sentidos apuntaron a él o ella. Qué me importa Carla Jara, Arenita, Nelson Mauri. Qué me importa lo que digan, podrían ponerse a hablar de Aristóteles y arreglarme la deuda con Intro. En vez de que Fulano se ponga a hablar de los afanes excéntricos de Michael Jackson...podrían hablar de los ideales de Saussure. Sería tan feliz, si mi cerebro fuera realmente inteligente y seleccionara bien las cosas que decide guardar...

Bueno, en fin, lueguito me cortaré el pelo. Aunque ya a estas alturas sea como cortarme una mano entera.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

brain fading.

Estos días he estado tan lerda que hasta ganas de escribir poesía me han dado. Guardo un esqueleto de una novela-no-realizable y la certeza de que por más empeño que ponga, nada saldrá de nada porque el círculo me representa. Me siento tonta, me siento como un perro perdido en la lluvia, mirando por ahí, olfateando olores conocidos, viendo si, en una de esas, te veo entre la gente y te miro con la cara de perdida que tengo y me miras y me tomas de la mano y me llevas no sé a dónde, pero a un lugar más seguro de los lugares donde yo puedo estar sola, caminando seguro y firme mientras yo te sigo con pasos torpes de mis piernas cortas, con la torpeza de mi cuerpo tullido de frío y cansado de ser mío.

Entonces nada más importa, nada más importa que quedarme ahí, sentada al lado de la estufa acogedoramente cálida de tu corazón, esperando secarme de tanta lluvia metafísica y tanta pena que ahogo, que llevo aquí dentro, que no se fue más. Y salgo a la calle, a agradecerle al mundo porque tengo donde esconderme cuando la vida me habla golpeado, y salgo sonriendo, y salgo flotando y de pronto la lluvia moja mis alas de papel de diario y no es más la gratitud y no es más la alegría y me grita el mundo, aquí en la oreja. Entonces vuelvo a caminar buscando olores y siempre estás tú, en la micro llena de gente, extendiéndome la mano para no quedarme atrás. Y me siento tonta por perderme, por ser tan débil, por dejar que la pena se me haga lluvia y me moje las alas. Y me da frío y tirito de miedo.

lunes, 31 de marzo de 2008

hola y chao.

La cosa, en el fondo es que no quiero escribir. Sin embargo lo haré oficial por lo más oficial que puedo realizar, es decir, esta misma cosa que está usted leyendo. Por medio de este texto me declaro incompetente, doy mi renuncia (temporal, creo), cuelgo los guantes, tiro la toalla.
Las razones son simples. Y, de hecho, es sólo una: no puedo escribir siendo feliz.
(espacio otorgado para su propio comentario personal...)

Me explico. Solamente me siento plena siendo triste, hasta el punto de llegar a confesar que el momento más feliz de mi vida estuve triste de saber que ese momento tan feliz terminaría y qué, ya no viene nada más y en el momento en que estaba feliz no paraba de pensar en que. Etc.
Siempre esa sensación de no-estar-completo, de la perfección inalcanzable que te hace narrarte a ti mismo por hojas y hojas lo que, por la cresta, nunca vas a entender. A veces se muestran retazos de lo que llevai ahí dentro, eso que te seudoasfixia y es el mismo secreto de la vida, y, entre escribir y escribir, algo de ahí debe salir que tenga alguna coherencia y te dé una pieza del rompecabezas para ser felizmente independiente en este mundo y convertirte en tu propio Dios y las demás cosas. No sé si me entienden. Pero creo que han de ubicar mas o menos lo que es la máxima aspiración que cada uno debe tener.

Cuando uno es yo, yo solo, yo mismo y nadie más, aspira a ser un yo completo.
El problema está en que, básicamente soy una persona con la moral y el autoestima por el suelo y no aspiré nunca a eso. Mientras estaba triste y me llenaba de complejidades de leseras que en realidad no vienen al caso (luego entenderán que nada de esto viene-al-caso) me dedicaba a mirar por ahí, por si en alguna rendija asomaba eso que se llama ser feliz. Lo acepto, soy un corazón con patas. A veces podrido, a veces igual de podrido pero confitado. Pero lo soy. Entonces esa era mi mayor aspiración y ahora en realidad no me importan las aspiraciones y no me importa nada en lo absoluto más allá del carpe diem, y esto conlleva a un dolor futuro, un dolor desconocido y por lo tanto mucho más grande. Pero en realidad no me importa.

Asociémoslo con la literatura. Si aún no lo han hecho, hágalo ahora mientras lee lo siguiente: los escritores felices, escriben, en su mayoría textos de autoayuda. Son unos fracasados. O bien escriben best-sellers que son la misma porquería, pero más vendida. Isabel Allende es feliz, la entrevistan, ella habla de sus escritura ritualística y es que en verdad, le pone color en otras partes porque en realidad sabe que su literatura en el fondo no trae nada mas que pueda ser nombrado en una entrevista. C.C.S. es feliz, porque todo el mundo lo apoya en su gran teoría de que el ser humano puede superarse. Dan Brown es millonario, y es feliz escribiendo cosas chantas que ganan crédito de otras cosas que básicamente son datos freak que se pueden encontrar en cualquier página de internet. Son todos unos tipos felizmente fracasados. Y al estar yo feliz viene al ladito esa palabra haciendo eco cuando quiero escribir. Fracasa. Eres feliz.

Poca gente que esté feliz se pone a leer. ¿Qué busca la gente en las páginas más leídas como las novelas? Sufrimiento, dolor, melodrama. ¿Y porqué? Fácil, siempre es mejor leer algo de alguien que esté peor que tú (aunque sean personajes ficticios). Son pocos los que en realidad se pondrían a leer algo de alguien que este anímicamente superior a ti. Reservo respeto por los que puedan leer Papelucho. Ellos se exentan de estas calificaciones.
Sé que pueden haber más fundamentos, de hecho, logré ver hartos en mi elucubración-logística-estratagémica-renunciante.

Pues bien, esta es mi tesis y mi exilio. Mucha suerte a todos. Pero en verdad, ninguno de ustedes me importa (por ahora). Y nótese bien. Es casi un exilio humanitario. Me siento elevada a niveles deísticos, no está bien, lo sé. Pero, por la cresta, estoy feliz.

jueves, 2 de agosto de 2007

some lazy words

Tengo miedo, a veces, de que en mis cartas no haya tanta nobleza como para sostener su respuesta.
Me he criado como inválido de expresión comunicativa, me he rodeado de una cierta atmósfera secreta, y sufro una verdadera angustia por decir algo, aún solo conmigo mismo, como si ninguna palabra me representara, y sufriendo enormemente por ello. Hallo banales mis frases, desprovistas de mi propio ser.

No saco nada con culpar a nadie por el hecho de no poder decir nada de tanto querer decir tantas cosas, soy una cabra chica completamente impresionada con lo que se le pasa por delante, tantos colores, tantas caras y tanto movimiento en este mundo, no dejo de sorprenderme por lo que veo, siento etc., soy una pendeja con tantas ganas de decir lo que me gusta y lo que no, pero (no sé si será por desgracia) no tengo lengua o si la tengo pero no sé ocuparla como me gustaría, mis gestos se confunden con el movimiento del mundo y pareciera que simplemente me siento a ver que las cosas pasen. Soy una adolescente, nada me quita esa cualidad y, desgraciadamente, (ahora sí que sí) ni hoy ni mañana tendré nada que decir. Todo lo que ha pasado me ha dejado con la boca abierta y, como dijo otro caballero muy distinto a Borges que es muy a mi pesar de quién saqué las palabras en cursiva, dudo que pueda volver a cerrarla. De mí no volverá a salir otra palabra cuerda hasta cuando mi cerebro así lo quiera (y digo “volverá” con la esperanza de que alguna vez haya dicho algo cuerdo). Todo me parece tan raro o tan normal que no saco nada con explicarlo, es
como correr tras mi propia sombra que a veces ya no es ni mía. Por su atención, muchas gracias.

martes, 12 de junio de 2007

mundo culiao

Una vez más tengo esa sensación de cuando tenía más poca edad de la actual y le tironeaba los pantalones a mi papá desde la baja perspectiva que me ofrecía mi escasa estatura, esa sensación que me daba zamarrearle los pantalones para que me mirara y me tomara en cuenta mientras le tiraba insultos a mil por hora sin que él tuviera la más mínima intención de pescarme. La razón de este regreso a las sensaciones re-pueriles es por una cuestión bien tonta que me nace siempre cuando algo me entristece de esta realidad, algo que me llena de impotencia y me dan ganas de putear y putear a algo tan abstracto, tan concreto, tan nada y tan todo. Esta hue’a que me deja los nervios pa’l pico cada vez que me pongo a pensar a nivel kármico. Lo más penca es que al no poder putear a todos termino puteando a lo mismo que no me gustaría putear para nada y a quien tengo el punto a favor, pero a falta de huevadas simbólicas para el pópulo y esta gente de mierda, me desquitaré contra un factor común, pero al factor humano, putearé al mundo, a todos sus parásitos entre los que me incluyo. Si lo pensamos así, a niveles del karma, sería bien simple decir que es parte del destino que nuestros hijos terminen comiéndose nuestra preciada mierda, pero no po’h.
A mí, sinceramente, me parte el alma pensar en procrear, pensar que mis hijos van a andar sufriendo las predicciones de Fátima (que analizándolo bien no es tan esotérica la hue’a) y huevadas raras, yo lo único que quiero es estar varios metros bajo tierra cuando toda esta mierda de mundo se llene al máximo y explote, pienso que tener hijos en esta época es lo más inconsciente que se puede hacer, y que la tontera (porque ES una tontera) de andar plantando arbolitos es un placebo, que greenpeace es un placebo que produce lo mismo en el mundo que lo que un consolador podría causar en una solterona, e incluso sus efectos son más inocuos, patéticamente inocuos. Ya no-hay-qué-hacer en este caso, estamos con la mierda al cuello, señores. Sólo habría que aprender a respirar bajo nuestros desechos, buscar la manera de asimilarnos con las bacterias y aprender a convivir entre los cadáveres de nuestros progenitores y la basura de todo el mundo, aprender a vivir así, lo que a manera progresiva no se ve tan difícil. Cada vez veo que a la gente le importa más una mierda todo lo que empiece con eco-, veo a la gente tan metida en su estupideces (que son en verdad risibles), que tienen a los hijos hechos una mierda humana, que bote la basura por ahí nomás, que no importa, total, alguien siempre barre, mi Soma fisgona se mete por ahí y estos pendejos y estas señoras (ambos unos conchesumadres) no se salvan pos oye. Pendejos que encuentran de lo más bacán patear a un perro que anteriormente fue reventado por un camión que manejaba un viejo grasoso que le importó mucho más poder masticar bien su pan con jamonada que parar un ratito para que el perrito cojo pasara, y que más encima al hacer mierda al perro, lo putea, le dice "perro conchetuma’re" y se queda de lo más bien masticando su pan con jamonada, ni al péndex ni al viejo le importa una mierda pasar por encima de lo que es la asquerosida’ de tener la mente llena de puras leseras. Están todos locos, señores. A todos les importa mucho más cahuinear acerca de la vecina que es una pendeja sin idea de la vida que se quedó embarazada, niña por Dios que darle cien pesos al Lara, que mal no le hace a nadie y que vive mucho mejor que todos, que duerme en la calle y que no fuma, no maneja un auto, no paga impuestos ni le importa una hue’a quién chucha se haya embarazado y sin embargo se nota a leguas que el corazón que trae dentro el Lara es mucho más bueno que el de la vieja culi’a que no-tiene-vida y que más encima se dedica a cagarse en las vidas de la otra gente, esa vieja de mierda que prefiere echarle un balde con agua encima a un perro callejero, que dice "qué asco" al ver que está sarnoso y que piensa que al tener sarna el perro ya se murió y que no tiene hambre por el hecho de estar feo. Es mundo se va insensibilizando de una manera muy rápida, tanto así que cuando sepa que está la cagada le va a importar un pucho.
El otro día me dio tanta risa cuando hablaron del "calentamiento global", me dio risa porque hace harto rato que los osos polares se andaban ahogando allá en el polo porque ya no les quedaba hielo en donde echarse a dormir, hace rato que el mundo se fue a la mierda y a nadie le importó y después un tipo viene con cara de "aquí te las traigo, piter" y dice "el mundo se está yendo a la chucha" y todos con crisis. Y vienen los señores tercermundistas y dicen "pucha, qué triste" y todos se sobre-emocionan con un par de lagrimitas de los magnates, los mismos mierdas que nos tienen el planeta pa’l pico y que jamás dejarían de progresar ni dejarían su capital de mierda por una cosa tan tonta como el mundo, que les da lo mismo que los países se hundan por los polos que se derriten, total, ellos podrán venderle igual a los que queden, obvio, siempre los que mueren primero son los que tienen menos plata. Y todos estos idiotizantes politicos dándoselas de buena gente dicen que van a aportar con echar su papel del super-ocho en el tiesto de basura, que van a ser niñitos buenos, sin embargo NINGÚN PAÍS en este mundo puede crecer ni progresar sin llenar de vertederos los alrededores de las poblaciones, donde crece nuestro futuro con el abono que les brindamos, que es la misma mierda con la que juegan desde chicos, mierda pura, pero que es sin embargo, mierda gratis.
No sé qué tanto caldo de cabeza se harán estos caballeros. Juran que les creemos que les importa la lesera de morirnos en situaciones indignas, se quedan felices al ver los ojitos brillantes de sus seguidores, que creen en que ellos sí lucharán por un futuro mejor para todos nosotros, siguen buscando la utopía en la que corremos felices por un prado lleno de flores, con el sol sonriente, un arcoiris y nosotros empelota, cantando alguna consigna pacifista. Eso quizás esté cuando se muera uno y más encima para eso hay que ser bueno todos los días, a cada rato. Lo que es difícil porque yo cacho que ni el padre Hurtado pudo evitar que la malicia se apoderara de él. Yo cacho que ni él se fue al paraíso prometido. Y que el único paraíso que vamos a tener va a ser cuando el gran hermano se paletee y nos dé un soma o un prozium para ver todo bien-bien.

sábado, 5 de mayo de 2007

por la puta.

La verdad es que me estoy como estresando con esta huevada de estar en cuarto medio y toda la parafernalia, qué tiene de especial todo este atado de arreglos para "un bonito recuerdo" si estoy repleta de recuerdos y yo cacho que no voy a poder aguantar uno más en mi pobre cabeza de púber eterna. La PSU es punto aparte.
La PSU me tiene chata, qué tanto hueveo, a ver. Es ir y vomitar puros conocimientos que quién sabe cuándo chucha los voy a ocupar, yo, una cabeza humanista neta, con cero optimismo en matemática y todo lo que tenga cifras, cálculos, etc. estoy completamente condenada a que me vaya como el píco en matemática al menos. No voy a preu, no estudio aparte de las enseñanzas negligentes de los colegios en los que he estado, tengo una idea vaguísima del contenido de los años anteriores e incluso de este año pero me importa una hue’a. Así de simple, estoy cansada y aburrida. Y cuando le digo a mis progenitores respecto a mi "decisión" a medias de no dar la prueba este año me arman una pelotera de este vola’o y hasta ahí nomás quedo. Pero la verda’ es que no estoy ni ahí con desfilar junto a los de "mi generación" en el diario con un puntaje repugnante, que fue parido salvaje y rudimentariamente por este cerebro distorsionado que es el mío y que muchas veces no sé qué mierda tiene dentro.
Además, si doy la prueba y me alcanza para lo que quiero estudiar no es el chiste porque yo me quiero ir. No sé dónde, me da mismo si es al sur a agarrar pescaditos y a arrancarme del terremoto o al norte a cagarme de calor u otra cosa. Si me voy de este país sería mejor, y así iría mejorando a niveles geográficos como continente, planeta, etc. Si me fuera a la luna sería lo ideal, pero tampoco tengo plata. Entonces, con toda esta hue’a sería re-fácil ir a dar la prueba y que me vaya como el mal y ahí les dejo la lesera, yo advertí que me iba a ir así, etc. Pero me da lata eso de que gasten plata por las puras y yo comportarme tan conchesumadremente. Entonces esa es la problemática que me iré planteando de aquí a final de año y lo más seguro es que me obliguen y haga un cordial barco pirata con los resultados. Lo más seguro es que no me vaya a ningún lado, lo más seguro es que me pudra en la frustración de cuarto medio y el bajo puntaje y llore cuando vea a los puntajes nacionales y me auto destierre de esta mundanalida’ de vida y me vaya a vivir al techo y convierta en una ermitaña de techos o algo así, va a ser terrible como para pegarme un tiro pero no tengo pistolas tampoco y me da flojera andarme consiguiendo una. Así que filo, que sea lo que sea y a ver si me dejo tranquilo el seso un por un ratito porque se me andan olvidando las cosas y parezco senil. Ayer me perdí un programa en la tele porque lo daban de noche y nadie me avisó y me emputecí pero pa’ dentro. Que se vaya a la chucha todo ahora, ya. Pero de a poquito, pa’ no sentirme mal. O sea, no ahora, ya. Que el tiempo me comprenda, a veces una dice cosas muy extremas de puro enoja’ que está, o no sé hue’on, simplemente a mí me da flojera andar pensando qué chucha tengo que decir. Así que me da lo mismo si todo se va a la chucha ahora, ya. No es más asunto mío. Y así. Paranoica como yo sola.

jueves, 15 de marzo de 2007

quince

Hay varias cosas en mi forma de ser que no me gustan como por ejemplo acordarme mucho de las cosas, tengo esa lesera nostálgica que me desagrada por eso que dicen de que todo tiempo pasado fue peor, que con el diario de hoy se envuelve el pescado de mañana (y si me pongo a pensar que el hoy se vuelve un diario fétido mañana termino hecha puré en la vereda). Eso me cae mal, eso de extrañar tanto cosas que quizás en su tiempo me desagradaron mucho más que la sensación de extrañar, me molesta cuando no actúo como yo busco, cuando hago las cosas impulsivamente porque eso no habla muy bien de mi capacidad de moderación y me doy risa a veces pero la mayoría de las veces me cohibo y me quedo callada un buen rato pensando cosas tontas que no vienen al caso. Y la persona de allá afuera, esa que a veces está en frente mío mira mi cambio de tonalidad en la cara con una paciencia de abuelita en el INP y yo veo sus líneas bailar porque los ojos se me llenan de lágrimas y no por algo de tristeza, ni rabia, ni felicida’ es una cosa de que los ojos nomás. Y a veces digo las leseras que pienso y las otras veces simplemente me arranco porque si llegué a ese lugar tan borroso de puro impulso, de puro impulso me voy a ir. Cosas de adolescente, digo yo. Y una dice "lo digo yo" como si fuera la gran cosa, la gran experiencia, la gran lesera de decir que uno lo dice, la gran referencia, recomendándose por las puras porque es una cosa de muletilla de esas señoras que hablan de lo que dijo tal persona y que si te ponih a pensar de dónde salió eso da la impresión de que la señora en cuestión tiene la mente más distorsionada que la tuya y da un poco de lástima y hay que decirle que sí, claro, toda la razón como un reflejo verbal a toda clase de pregunta fática y hablarle como en un susurro porque a ella le gusta hablar así porque piensa que nadie la escucha más que una que está ahí al lado pero la verdad es más extraña de lo que ella piensa si se llega a dar cuenta que esa persona que está ahí al lado está pensando en que el vecino ya no pone el árbol de pascua de todos los años y que en verdad todo se está yendo a la misma mierda. Y eso es parte de las cosas que me agradan pero en un final no me gustan tanto porque llego a mi casa y mi mamá que guarda un pacto tácito con la comunida’ de las señoras que cuchichean me dice y qué pasa y yo le digo no sé y se pone a pensar que hablaba de ella o que en verdad tengo problemas sicológicos al nivel de censura pero ella no sabe aún de Freud y sólo piensa que la señora me tiene tan loca como está ella misma (la misma señora, no mi mamá) pero yo nomás quiero escucharla por una cosa de ser buena y dicen que de buenas intenciones está lleno el camino al infierno a mí me da igual porque se veía que la señora estaba que reventaba de las ganas de hablar y ahí queda la embarrada entre que ella (mi mamá) me explica cosas como que ella (ya dije ya) es mi mamá y yo que le digo lo de la censura de Freud pero que no habláramos de eso porque nada tenía que ver y después de un rato yo me canso y espero a que ella se canse y ahí hay un silencio y yo me voy a hacerme unas papas fritas y ella se va a mirar feo a la señora. Pienso que Zarathustra era bacán porque se pudo ir lejos a hablar de lo que creía y que se creía Jesús pero no podía porque se llamaba Zarathustra, y me daba risa lo que decía de las señoras y esas cosas. Yo no puedo hacer eso porque en primer lugar no me llamo así (ni me llamaría, digamos que no está en mi lista) y en segundo lugar me gusta más vivir en mi casa e imaginarme que esto es como un campo y que yo estoy mas o menos siendo tan crítica con una arenga parecida, pero a mí misma nomás va la crítica, así de pobre, y no presento a ningún super-hombre porque no hay de esas cosas en la actualida’ (Nietzsche me lo ha dicho, me dijo "el ser humano ya no tiene nada que ver con el super-hombre y yo me enamoré de mi hermana) y en tercer lugar no se gana mucho porque en el primero y en el segundo dan los mejores premios, como medallas o diplomas, cosas por el estilo. Eso es lo que me cae más mal, ojalá se entienda.