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lunes, 12 de abril de 2010

dix-sept-ans / l'hédonisme.


Nuit de juin ! Dix-sept ans ! - On se laisse griser.
La sève est du champagne et vous monte à la tête...
On divague ; on se sent aux lèvres un baiser
Qui palpite là, comme une petite bête...

Le coeur fou Robinsonne à travers les romans,
Lorsque, dans la clarté d'un pâle réverbère,
Passe une demoiselle aux petits airs charmants,
Sous l'ombre du faux col effrayant de son père...

Et, comme elle vous trouve immensément naïf,
Tout en faisant trotter ses petites bottines,
Elle se tourne, alerte et d'un mouvement vif...
- Sur vos lèvres alors meurent les cavatines...

Vous êtes amoureux. Loué jusqu'au mois d'août.
Vous êtes amoureux. - Vos sonnets La font rire.
Tous vos amis s'en vont, vous êtes mauvais goût.
- Puis l'adorée, un soir, a daigné vous écrire...!

- Ce soir-là... - vous rentrez aux cafés éclatants,
Vous demandez des bocks ou de la limonade...
- On n'est pas sérieux, quand on a dix-sept ans
Et qu'on a des tilleuls verts sur la promenade.

viernes, 2 de abril de 2010

call me a fool.



-¡Un día vi ponerse el sol cuarenta y tres veces!
Y un poco más tarde añadiste:
-¿Sabes? Cuando uno está verdaderamente triste le gusta ver las puestas de sol.
-El día que la viste cuarenta y tres veces estabas muy triste ¿verdad?

Pero el principito no respondió.

miércoles, 27 de mayo de 2009

voy a vomitar.

En mis entrañas se alojaba un malestar nauseabundo, tenía mucho frío y le pedía me acurrucara y me cuidara.
Acostumbro enfermarme, acostumbro a una cierta hora de la noche descomponerme en fiebre y náuseas, esa vez él estaba ahí, cuidándome y en mi rostro se dibujaba una sonrisa entre tanta sensación desagradable en mi garganta, viendo nudos y colores oscuros dentro mío. Más allá de la guerra que se daba en mi organismo, fuera, donde iban mis ojos, estaba él mostrándose preocupado, acariciando mis mejillas y mi cuello, pasando por mi frente y frunciendo el ceño, arropándome, preguntándome en susurros en qué podía ayudarme. Le decía que pasaría en un rato, que con él ahí, cuidándome, mis entrañas se reordenarían.
Me miraba con un brillo en sus ojos que la lámpara acentuaba. De pronto mi garganta se apretó, mi estómago se convulsionó. Lo miré con angustia, pedí en voz baja que me distrajera.- Vas a estar mejor, amor, va a pasar. Siempre pasa, sólo aguanta -me dijo y nos quedamos en silencio mirandonos.
- Voy a vomitar.

domingo, 12 de abril de 2009

cuando empecé a ser yo.

Cuando llegué a encontrarte ese día
provocando tú que mis ojos sólo para ti se abrieran.
Mirándote cansados, como si visto mucho ya hubieran
se cerraron de nuevo junto a ti, adormecidos de alegria.

Y al vislumbrar y creer que perdería
nuevamente mi razón, noté que mis pies se negaban.
Trataban de correr, alejarse, y mis ilusiones se escurrían
en el lienzo donde perversamente yo era sólo mía.

Pero, implacable, lograste que nuestras vidas juntemos.
Y por eso es que te amo, amo lo que de mí hiciste,
lo que de ti he hecho, lo que hemos sido, lo que seremos.

Amo la sonrisa eterna de niños que tenemos
cuando nos miramos y recordamos ese dia que me viste
y yo te vi y cruzamos el mundo para no sólo ser y que seamos.

domingo, 1 de julio de 2007

sístole y diástole / la carrera cursi

Me gustaría saber en qué momento volví a caer en este relevo estúpido de corazones. Quizás esto tenga una buena explicación en que únicamente mi corazón estuvo conmigo en un principio mientras corría asustada de lo que fuera y del puro susto supongo, lo entregué a otra persona para que siguiera corriendo con él y ahí me quedé esperando para que volviera con mi corazón como testigo para seguir con la carrera...pero nunca llegó. Quizás se confundió y terminó pasándoselo a otra persona y desde entonces vago por la pista buscando entre todas esas personas que corren mi corazón manoseado y cansado. Me gustaría saber en qué momento perdí de vista a este órgano tan preciado para las personas cursis, y cómo yo sin tenerlo sigo siendo igual de cursi. Para mí sería bien fácil agarrar mis ganas y plantarme fuera de la pista, caminar bien lejos de ella riéndome sinceramente de la gente que se agita, se desespera y llora dentro de este juego sangrientamente sádico, pero no, sigo aquí. De alguna manera puedo sentir que mi corazón sigue por ahí, de alguna manera me avisa cada vez que lo exprimen, cada vez que se cae, cada vez que lo maltratan...porque me duele esta ausencia en mi pecho y las lágrimas se me escapan. Me desespero de puro ignorar dónde estará y de quién serán esas manos que maltratan tanto mi sístole y mi diástole, me inquieta saber por qué es así con algo tan indefenso. Creo que es mucho más desesperante no saber dónde estará mi corazón, es mucho más triste saber que mi latir está lejos de mí y que falta mucho como para encontrarlo que correr detrás de alguien determinado pidiéndole a gritos una parte de mí. Yo ahora simplemente camino a lo largo de este lugar de varios kilómetros mirando por el suelo si por ahí andará un corazón magullado en la tierra agonizando para recogerlo, hablarle un poco de lo que lo extrañé, limpiarlo y volver a ponerlo en mi pecho. Seguramente lo volveré a abandonar entre unas manos desconocidas quizás con la misma suerte anterior y sé que volveré a vagar buscándolo. Pero mi corazón sabe eso, todos los corazones saben que somos así y qué se le va a hacer. Una vez me dijeron que no hay peor ciego que el que no quiere ver y quizás sea cierto que mi corazón ha pasado muchas veces cerca de mí y no me he dignado a levantar la vista de pura vergüenza a asimilar su desgraciado estado. Quizás sea eso pero ahora da lo mismo, siempre la vida da oportunidades de ver la realidad tal cual es o tal como ella quiere que la vea y aún no me ha tocado el turno de ver al menos esa verdad. Eso espero.

domingo, 6 de mayo de 2007

hay que ser imbécil. hay que ser poeta.

Ayer he vuelto a oír vuestra voz, oh enemigo mío.
Mi corazón que aún se muestra indefenso ante vuestro gesto se oprimió fuertemente al escuchar vuestras promesas que han hecho tal mudanza que la otrora dicha que me profesaban ha sido vilmente trocada a causa del desdén mortífero y duradero de vuestra mirada, agora mi herida, agora mi punición eterna.
Mas esas palabras están ahí, ¡oh lumbre en mi agonía! Aunque sea fuego condenado en el alma mía, es sin duda aquesta la primera vez que luz alguna corrompe el sombrío lugar do me heciste lúgubre morada. No veais mi queja con el acento de los ingratos, pues veo questa es mi condena por la felicidad profanada siendo yo indigna de toda clase de agasajos. Veras, pues, mi voz tranquila y mi alma resignada a pagar la dicha condena.
Teniendo en cuenta la cuita que me tiene de manos y pies atada, no temas de mí agravio alguno hacia vuestra persona, no temas de mí, oh ingrato. Mi locura no perturbará vuestra bella calma. Estoy tan lejos que ni mi amor ni mi odio podrán jamás de este infelice sino salvarme.Seguid agora sereno vuestro camino donde enajenada y desterrada de todo cuidado vuestro he sido. Dejad que todo siga su rumbo, cual melodía mortal y placentera imposible de callar, dejad que siga así y con ello mi desdicha encuentre su postrero sosiego algún día en vuestra alegría, y questa vida mía sea indigna de ser recordada a vuestro lado.

Era obvio, estaban dando Romeo y Julieta en la tele. Era cosa de ir y sufrir nomás. Y, de paso, ponerse patética y poeta. Una tonta poeta. Ya me decía yo, no leas poesía antigua. Pero dale con leer y más poeta me pongo. Más tonta y más poeta. Es cosa de querer sufrir nomás y todo se pone triste. Obvio. Y es increíble lo que puede salir de mi mente. Ni cagando vuelvo a escribir tan románticamente en unos diez años más, lo juro.