no tengo nada en contra ni a favor
soy esto, vivo esto, estoy tratando
mis ojos están llenos de tratar
mis manos no tienen sangre
no tienen pelo ni huesos
no tienen heridas siquiera
no tienen nada desgarrador
tienen a las tuyas.
y eso es todo.
no tengo nada a favor ni en contra
y me refugio en tu confianza
como un parásito
qué esperas, rómpeme
oscuréceme, resquebrájame,
retuérceme,
reconóceme y devuélveme.
morirme por la extensión de mi en otro ser.
así de patético.
pero no morirme. las garrapatas aguantamos.
el huésped, no tanto.
pero pensar que me muero,
sentir que me muero.
viernes, 16 de marzo de 2012
viernes, 30 de diciembre de 2011
iii por c.
entonces te dai cuenta de que todo era mucho humo horrible que entra por un espacio pequeño, buscando escapar y enseñando lo terrible, interminable e insignificante que puede ser, pero ahí está, yéndose, lo terrible.
y mirar al rededor y ver que todo perdió gran cuota de sentido e historia. que será vetado por evitar los ojos hinchados al otro día y la histeria. que hay que ser fuerte, sí, fuerte. y que no hay que recordarlo, pero tampoco hay que olvidarlo. y que será lo único que lamentaré así porque me mata la idea de que te lleguen los vidrios que estoy cortando a mis anchas. y no desesperarme esperando que seas igual de fuerte.
300 días, nada más ni nada menos. 300 días.
viernes, 23 de diciembre de 2011
cadencia.
el ir y venir de la rapidez vertiginosa
húmeda, cada vez más húmeda
la sangre comienza a correr bajo la piel,
a responder a un respirar pesado que se acerca
comienza y termina la cadencia, el ritmo
lo exacto, lo perfecto, lo continuo y entonces
una lengua carnívora diluyéndose en saliva
y en jugo ácido y amargo propagándose,
en unos ojos cerrados que se abren
y se encuentran con los míos, más arriba
más despacio, más rápido, más rápido
con mi boca que se desencaja
en una sonrisa casi diabólica, mientras
oprimo asfixiante: más rápido, más rápido
y los ojos se cierran otra vez, con la imagen
de la mariposa sucia entre tus brazos y mis piernas.
húmeda, cada vez más húmeda
la sangre comienza a correr bajo la piel,
a responder a un respirar pesado que se acerca
comienza y termina la cadencia, el ritmo
lo exacto, lo perfecto, lo continuo y entonces
una lengua carnívora diluyéndose en saliva
y en jugo ácido y amargo propagándose,
en unos ojos cerrados que se abren
y se encuentran con los míos, más arriba
más despacio, más rápido, más rápido
con mi boca que se desencaja
en una sonrisa casi diabólica, mientras
oprimo asfixiante: más rápido, más rápido
y los ojos se cierran otra vez, con la imagen
de la mariposa sucia entre tus brazos y mis piernas.
viernes, 9 de diciembre de 2011
el 25 caminé por Santiago. caminé casi todo Santiago en busca de unos papeles que necesitaba para mis becas.
fue una mañana larga, empezó con ir al colegio de mi hermano, el que también es mi ex colegio. caminé por Liucura hacia el San Mateo que albergó mis primeros años de media. vi las faldas grises y sentí un revoloteo desgraciado dentro mío, el frío de las 7 de la mañana, aunque fueran las 8, aunque fueran todos caminando, muchos críos con el uniforme ahí estaba yo, yendo sola al San Mateo, a las 7, una hora y media antes de la hora a la que abrían regularmente el Instituto en esos años. en los pasos que dirigía hacia el colegio con mi hermano a mi lado me absorbió un silencio de nostalgias insospechadas, volví a estar en el escenario del colegio, sola y en silencio, en ese silencio solitario que disfrutaba tanto. volví a estar ahí sentada mirando cuando los profes iban poco a poco yegando y me saludaban o miraban extrañados una y otra vez. volví a ver a aquellos que me copiaban en la conducta no sé por qué motivo, mi competencia a la que miraba con desprecio, porque yo siempre llegaba antes y saludaba a los porteros y a todos, todos sabían mi nombre, todos sabían que era la pendeja perturbada que siempre llegaba antes por un motivo casi inexistente.
luego el metro lleno y mi intento de paz al llegar al terminal para intentar alcanzar un asiento. no funcionó.
martes, 22 de noviembre de 2011
vacante.
Es difícil pensar de corrido cuando uno está así. Pensar en cadena, pensar en cadena. El eslabón perfecto al siguiente eslabón perfecto que haga funcionar un pensamiento en cadena que te lleve a la calma. El pensamiento enfermizo, de que todo debería ser perfecto. Se pide ayuda, se exige la ayuda y se grita, se avisa, se hace expresa la necesidad del aquel eslabón.
Hola, vengo por el aviso. Cuando uno deja un aviso de algo y no sabe de qué se trata no espera que le digan, uno deja el aviso. Entonces tiende a preguntar qué aviso, uno que uno dejó hace tiempo, colgado en algún árbol solo-solo, un aviso de la búsqueda de paz, de la búsqueda de eslabones. Supongamos que ese aviso se encuentra después, desfasado en el tiempo y uno ya no se acuerda del aviso que dejó. Si llega la persona con lo requerido es preciso saber si uno está disponible a aceptar lo esperado o a no aceptar lo olvidado. Vengo por el aviso, señor.
¿Qué aviso? El de arriendo. "Se arrienda habitación para persona trabajadora, joven o vieja, linda o fea, con salida independiente cada vez que la persona quiera". El anciano suspira y pierde su mirada en un pasado desesperado. Su corazón da un pequeño vuelco y se recuerda corriendo, llorando o riendo, gritando un dolor vacío y joven. Entonces el anciano comprende y mira a la joven que sostiene el aviso en sus manos, esperanzada y temblorosa. Da un pequeño respingo y algo en su interior se conmueve, quizás empatía. Y con voz paternal, golpea delicadamente el hombro que ve en frente suyo: Ya no está disponible, señorita. Lo lamento por usted, pero no será un problema, se lo aseguro.
Entiendo. ¿Por cuánto tiempo?
Por siempre...
¿Ve usted aquella mujer sentada ahí? ella arrendó la habitación hace un tiempo, trabajó arduamente y ahora es de su propiedad. Si pudiese avisarme dónde quedan más avisos, dígame porfavor. Debo arrancarlos, junto a ella. Porque este hueco dentro de mi pecho ya no alojará después de ella a nadie, nunca más.
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martes, 11 de octubre de 2011
octubre.
No me estoy arrancando, señores, acudo a Los Precisos que actualmente conforman una sola persona. Si usted llega a este blog y lo ansiaba, siéntase libre de masturbarse patética y mentalmente con la idea. Si llega a otras instancias, contemple la idea de un siquiatra.
No hay recapitulaciones ni declaraciones hoy. Hoy hay pensamientos en cadena sobre paranoias a medio parir. Sigo estando feliz, oye, más que la conchetumare y los pensamientos en cadena no lo complican, no complican a nadie, ni la paranoia porque en el peor de los casos nos morimos juntos.
No hay recapitulaciones ni declaraciones hoy. Hoy hay pensamientos en cadena sobre paranoias a medio parir. Sigo estando feliz, oye, más que la conchetumare y los pensamientos en cadena no lo complican, no complican a nadie, ni la paranoia porque en el peor de los casos nos morimos juntos.
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